SOFTWARE A MEDIDA
Cuando lo que hay no encaja con cómo trabajas.
Herramientas hechas para tu proceso, no procesos rehechos para caber en una herramienta.
Cómo se llega hasta aquí
Casi nadie empieza queriendo software a medida. Se llega después de intentarlo con lo que había.
- La información vive en sitios que no se hablan
- Cada respuesta obliga a reconstruir el contexto a mano, y el contexto se reconstruye distinto según quién lo haga.
- El proceso avanza porque alguien lo empuja
- Si esa persona falta, el proceso se detiene. Lo que parecía un método era una costumbre.
- La herramienta que servía se quedó corta
- Funciona para lo que se compró y no para lo que hacéis ahora, así que se rellena por fuera con hojas de cálculo.
Cuándo la hoja de cálculo deja de valer
Una hoja de cálculo aguanta más de lo que parece, y sustituirla antes de tiempo es tirar dinero. Estas son las cuatro señales de que ya toca.
- La mantiene una persona y nadie más sabe cómo
- Mientras esa persona esté, funciona. El día que no está, el proceso se detiene y nadie sabe por dónde seguir.
- Hay más de una versión y no se sabe cuál vale
- En cuanto se copia para trabajar en paralelo, cada copia empieza a contar una historia distinta y reconciliarlas es trabajo a mano.
- El mismo dato se teclea dos veces
- Se apunta en la hoja y luego en el programa de facturación, o al revés. Ahí no solo se van horas: se van con errores.
- Ya no se puede saber quién cambió qué
- Sin rastro de cambios, un número que no cuadra obliga a revisar la hoja entera en vez de mirar el último movimiento.
Lo que cuesta
Horas que se van en mover información de un sitio a otro, y decisiones que se toman sin poder mirar los datos porque reunirlos cuesta más que decidir a ojo.
Con qué te quedas
Un sistema que hace lo que hace tu equipo, y que no depende de que una persona concreta se acuerde del siguiente paso.
- Un sistema funcionando, con su código y su documentación.
- Horas que dejan de gastarse y decisiones con datos detrás.
- Una base que aguanta el crecimiento en lugar de frenarlo.
Qué entra
- Plataformas internas de operación
- La herramienta que tu equipo usa cada día, hecha para vuestro proceso y no para el de un sector genérico.
- Integración entre herramientas que hoy no se hablan
- Que lo que ya tenéis deje de necesitar a una persona en medio pasando datos de un lado a otro.
- Automatización de procesos y flujos
- Primero se mide dónde se van las horas de verdad. Se automatiza lo repetitivo antes que lo vistoso.
- Aplicaciones web y móviles
- Cuando lo que hay que construir sale de la oficina y lo usan clientes, comerciales o técnicos en campo.
Cómo se trabaja
El mismo método que en cualquier otro proyecto del estudio, aplicado a un sistema que va a vivir años y va a heredar otra gente.
- EntenderSe mira el proceso real, no el que dice el organigrama.
- DefinirSale una lista de lo que entra y de lo que no, firmada.
- DiseñarLa arquitectura se cierra antes de escribir código.
- ConstruirEntregas cortas: hay algo que probar cada pocas semanas.
- LanzarSe valida con datos reales antes de abrirlo a todo el mundo.
- EvolucionarLo automatizado se vigila: un proceso sin control es otro problema.
Por debajo
Un sistema interno se vive muchos años y lo hereda gente que no estuvo cuando se construyó. Eso decide cómo se monta: cada responsabilidad en su sitio, para que quien llegue después pueda cambiar una sin entenderlas todas.
No hay dos sistemas internos iguales. Lo que no cambia es que estas responsabilidades se mantienen separadas:
- Interfaz
- lo que usa tu equipo cada día
- Integraciones
- el contrato con lo que ya tienes: gestión, facturación, almacén
- Reglas del negocio
- cómo trabaja tu empresa, en un solo sitio y no repartido
- Datos
- el estado real del negocio
- El código es tuyo, con su repositorio y su documentación.
- Cada capa se cambia sin rehacer las demás.
- Se entrega documentado para que otro equipo pueda continuar.
Antes de escribirnos.
¿De quién es el código cuando termina el proyecto?
El código que desarrollamos específicamente para tu proyecto es tuyo, con su repositorio y documentación, una vez abonadas las cantidades correspondientes. Si utilizamos servicios, librerías o componentes de terceros, sus licencias y dependencias se identifican antes de incorporarlos.
¿Cómo se estima un proyecto?
Primero acotamos alcance y prioridades por escrito; sobre eso se estima. Salvo que el trabajo sea simple y estandarizado, se empieza por una fase corta de definición, que es lo que evita un número inventado.
¿Cuánto suele tardar?
Depende del alcance, por eso el plazo se fija después de acotarlo. Trabajamos por fases, cada una con un objetivo, un entregable y una fecha acordados, para que puedas revisar avances sin esperar a una única entrega al final.
¿Y si hay que parar el proyecto?
Si hay que parar, cerramos de forma ordenada el trabajo realizado hasta ese momento, dejamos documentado su estado y entregamos lo que corresponda según el trabajo abonado y las condiciones acordadas. Así puedes retomarlo más adelante con nosotros o con otro equipo.
¿Cómo se trata la confidencialidad?
Va incluida siempre en el contrato: no hace falta pedirla. Si además quieres un acuerdo firmado aparte, se firma. Accesos mínimos, solo a lo que el trabajo exige, y ningún cliente se publica en esta web sin su permiso expreso.
¿Quién ejecuta el trabajo?
La dirección de producto e ingeniería es directa del fundador. Cuando el proyecto pide un perfil concreto se suman especialistas, siempre bajo la misma responsabilidad.
Si lo que necesitas es presencia y captación: desarrollo web.
