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Qué contar antes de pedir presupuesto de software
Para pedir presupuesto de software no hace falta un documento técnico: basta con poder contar siete cosas con tus palabras. Esta lista te ayuda a reunirlas y puedes imprimirla.
- Servicio
- Software a medida
- Lectura
- 5 min
- Actualizada
- 21 de octubre de 2026
- Autor
- Alejandro Lorenzo
La respuesta corta
Para pedir presupuesto de un software a medida no necesitas especificaciones ni conocimientos técnicos. Necesitas poder contar, con tus palabras, siete cosas: qué problema tienes y cómo se resuelve hoy, quién lo usa, de dónde salen los datos, qué otros sistemas hay, qué es imprescindible y qué puede esperar, quién decide y qué pasaría si no se hace.
Quien reciba esa información puede decirte si el planteamiento es viable y qué falta por acotar. Con menos, lo que te devuelva será una apuesta y no una estimación. Y si hay puntos que no sabes contestar, dilo: es información útil, y para eso existe el análisis previo.
La lista de comprobación
Contesta cada punto en una o dos frases. Sirve igual a mano, en papel. Puedes imprimir esta página o copiar la lista a un documento.
- El problema y cómo se resuelve hoy
- ¿Qué te frena y qué haces ahora para sortearlo? Cuenta el proceso tal como es, aunque funcione con hojas de cálculo, papel o mensajes.
- Quién lo usa
- ¿Qué personas o perfiles trabajarán con el sistema cada día y qué hace cada uno? Incluye a quien lo usa menos pero lo necesita, como quien revisa o quien solo consulta.
- De dónde salen los datos
- ¿Dónde está hoy la información que hará falta: hojas de cálculo, programas, correos, papel? ¿En qué estado está de verdad, con duplicados o campos libres?
- Qué otros sistemas hay
- ¿Con qué programas tiene que convivir: facturación, gestión, almacén, correo, banca? Si alguno es de un tercero, apunta cuál, aunque no sepas si permite conectarse.
- Qué es imprescindible y qué puede esperar
- Separa lo que, sin ello, el sistema no sirve de lo que sería deseable. Esa línea decide por dónde empezar.
- Quién decide
- ¿Quién aprueba el alcance, quién usa el resultado y quién puede bloquearlo? Casi nunca son la misma persona.
- Qué pasaría si no se hace
- ¿Qué pierdes, y cuánto de eso se puede medir, si dentro de un año todo sigue como está? Si la respuesta es «nada grave», quizá no haga falta construir.
Cómo usarla
- Rellénala con quien usa el proceso cada día, no solo con quien paga el proyecto: las dos versiones casi nunca coinciden.
- Si no sabes responder un punto, déjalo en blanco y escribe qué te falta saber. Un hueco señalado ayuda más que una respuesta inventada.
- Llévala a la primera conversación con quien vaya a presupuestar. No hace falta que envíes nada antes.
Qué no hace falta tener ya
Es lo que más frena a quien pide presupuesto: creer que antes hay que saber de tecnología. No hace falta, y parte de ello es justo lo que se te entrega después.
- Un pliego o una lista cerrada de funciones. El problema es mejor punto de partida que la solución.
- La tecnología elegida. El enfoque técnico y sus riesgos los propone el estudio.
- Un diseño de pantallas: viene después de acotar qué hay que resolver.
- Los datos limpios. Decidir cuál es el dato bueno cuando hay varias versiones forma parte del trabajo, y se mira antes de construir.
- Saber si compensa construir. Compararlo con comprar una herramienta de mercado es lo primero que debe hacerse, y a veces sale que no.
Qué te pedirá el estudio a cambio
Un presupuesto fiable no sale solo de lo que escribes en un formulario. A cambio de una estimación que se sostenga, un estudio serio te pedirá cuatro cosas:
- Tiempo de las personas que viven el proceso, en sesiones de trabajo, además del de quien decide.
- Acceso a lo que ya existe (sistemas, datos reales, integraciones) cuando sea posible, porque una estimación hecha sobre lo que se cuenta en una sala y no sobre lo que hay en la máquina se cae pronto.
- Decisiones a tiempo: qué entra, qué queda fuera y quién da el visto bueno de cada fase.
- Una parte del trabajo con los datos: decidir qué información es la buena y qué se queda fuera consume tiempo de tu equipo.
Si ya tienes la lista
Con la lista rellena, la primera conversación sirve para algo concreto. Nosotros no pedimos pliego ni presupuesto para empezar: basta con que cuentes el problema con tus palabras, y vemos si el planteamiento es viable y si tiene sentido un análisis previo.
- Software a medida
- Cuándo compensa y qué entregamos
Preguntas frecuentes
- ¿Qué información necesito para pedir presupuesto de un software a medida?
- No hace falta un documento técnico. Basta con contar con tus palabras el problema y cómo se resuelve hoy, quién lo usa, de dónde salen los datos, con qué otros sistemas debe convivir, qué es imprescindible y qué puede esperar, quién decide y qué pasaría si no se hace.
- ¿Por qué me piden tantos detalles antes de dar un precio?
- Porque un precio sin alcance acotado no es información: es un riesgo que alguien asume a mitad de proyecto, y normalmente eres tú. Cada dato que cuentas reduce la incertidumbre y hace que la estimación se sostenga.
- ¿Necesito saber de tecnología para pedir un presupuesto?
- No. Lo que hace falta es conocer tu negocio: cómo trabajas hoy, qué te frena y qué consideras imprescindible. La tecnología, el enfoque y los riesgos los propone quien presupuesta, y tú decides con eso delante.
- ¿Qué hago si no sé responder a alguno de los puntos de la lista?
- Déjalo en blanco y anota qué te falta saber: es normal y es información útil. Si son muchos, lo razonable es empezar por un análisis previo, que convierte el problema en un alcance, un plan y una estimación antes de comprometer un presupuesto de construcción.
- ¿Tengo que enviar la lista antes de la primera conversación?
- No. La primera conversación no te compromete a nada: basta con que cuentes el problema con tus palabras. La lista te ayuda a ordenar lo que vas a contar, y esta guía se lee sin dejar ningún dato.
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